Entrevista a Jabier Almandoz. Profesor Universitario – Ingeniería Nuclear y Mecánica de Fluidos Universidad del País Vasco.

El pasado 27 de marzo, se celebró el Foro sobre la gestión pública de los servicios de agua y saneamiento en Euskadi. Aprovechamos la ocasión para charlar con Jabier Almandoz, profesor de la UPV-EHU especializado en mecánica de fluidos y gran conocedor de la situación del Agua en Euskadi.

Jabier Almandoz

Euskadi, con todo lo que llueve y con lo que nos quejamos de que casi no vemos el sol, da la sensación de que nos sobra el agua. ¿Es así? ¿O deberíamos hacer un uso más racional de nuestros recursos?

Es verdad que en Euskadi llueve más que en el Mediterráneo, por ejemplo, en l/m2 es verdad que nuestros embalses son más pequeños, algo que afecta a su regulación. Además no estamos solos, y tal y como nos exige la Directiva Marco del Agua europea debemos de proteger y mejorar nuestras masas de agua superficiales y subterráneas y sus ecosistemas asociados. En la medida que el uso que hagamos de nuestros recursos sea más racional, mejor serán nuestros ecosistemas y mejor podremos hacer frente a los posibles efectos de las sequías, que cada un cierto número de años nos aparece. El agua no es el problema, el problema es su gestión y más concretamente la falta de apoyo a políticas de Gestión de la Demanda.

¿A grandes rasgos, en qué situación se encuentran los abastecimientos y saneamientos de Euskal Herria? ¿Hay muchas pérdidas de agua?

Para hablar de la situación de los abastecimientos y saneamientos en Euskal Herria hay que fijarse en la variable temporal y espacial. Las infraestructuras están, en gran parte, realizadas, y donde la mejora es sustancial es en la GESTIÓN. Respecto al tiempo, se puede afirmar que la gestión de los abastecimientos y saneamientos ha mejorado en la última década de una manera muy importante, sobre todo en los abastecimientos y no tanto en el saneamiento donde el margen de mejora es mayor. Respecto a la variable espacial, debido a una falta de regulación de estas infraestructuras, hay que decir que la situación es muy variable de un municipio a otro, de que el municipio esté consorciado o no, de que estemos hablando de infraestructuras de alta o de baja, y de la importancia que el municipio le dé al tema AGUA en su gestión diaria. Hoy en día, la motivación que pueda existir en los responsables técnicos y políticos de un municipio puede, en mi opinión, desgraciadamente, jugar un papel fundamental en el estado de este servicio básico.

Existen abastecimientos donde se controla cerca del 80-90 % del agua que se trata en las ETAP, pero también existen municipios, desbordados, que no llegan a controlar el 50 % del agua que se suministra desde nuestros depósitos. Y no por falta de tecnología, sino por falta de cultura, de inversión en medios técnicos y humanos y por falta de regulación de los sistemas de abastecimiento. La casuística es muy variable, pero por norma general los sistemas pequeños, no consorciados, son los que más pérdidas de agua tienen, porque no pueden hacer frente a una gestión eficiente del recurso tanto a nivel de fugas (pérdidas reales de agua) en las tuberías como de una buena medición de los consumos por medio de los contadores de agua (pérdidas aparentes de agua).

¿Qué políticas públicas crees que serían necesarias para una mejor gestión y un uso más racional del agua?

La participación de todos los estamentos que conforman el mundo del agua, la intensificación de políticas de uso eficiente del agua, la recuperación de los costes asociados al agua y la transparencia en la gestión.

El ahorro de agua es una medida necesaria para luchar contra una sequía, pero también es la medida más eficaz para disminuir la contaminación. Aquello que no se consume no es necesario tratar ni tampoco es necesario depurar.

La recuperación completa de costes del agua, incluidos los costes de amortización de las infraestructuras, garantizaría la sostenibilidad económica y aumentaría la eficiencia. No debería ser, a mi parecer, una medida antisocial, porque con un régimen tarifario adecuado se puede proteger a los débiles o más necesitados. La gestión del agua no puede basarse en el subsidio y el posible aumento tarifario será bien entendido si todo el dinero del agua esté dedicado a mejorar este servicio, algo que actualmente no ocurre desgraciadamente.

Y en nuestra casa, en nuestra vida privada. ¿Qué podemos hacer para ahorrar agua?

Actualmente la dotación doméstica en Euskal Herria es de 135 l/habitante y día. Pero este valor puede disminuir si cada vez que hacemos uso del agua somos conscientes de su valor. Tanto en el uso de los grifos, de las duchas, de los inodoros, …, solamente es necesario tener un poco de conciencia para disminuir este número a valores cercanos a 100 – 110 l/habitante y día, dotaciones que tienen lugar en países y ciudades donde se desarrollan Políticas de Gestión de la Demanda enfocadas al ahorro.

Hacer un buen uso del grifo de casa cuando nos limpiamos los dientes, cuando limpiamos la vajilla a mano, cuando utilizamos el inodoro mediante descargas que se pueden interrumpir,…., puede permitir lograr un ahorro del 40-50 % de agua en nuestro uso doméstico diario. Simplemente el hecho de cerrar parcialmente la válvula de entrada de agua a nuestra vivienda y adecuarla a la presión necesaria en nuestros consumos reduciría esta dotación de una manera significativa en aquellas viviendas donde la presión del agua sea más alta que la necesaria.

¿Cuáles crees que deberían ser los retos de la gestión pública del agua para los próximos años?

A modo de resumen, desarrollar políticas de gestión transparente y participativa, uso eficiente del agua y políticas tarifarias que permitan ser conscientes del verdadero valor del agua y tener unos estándares de calidad acordes a los tiempos que vivimos.