El Jordán, río sagrado y maldito

Agua, Ríos y Pueblos*

Israel posee el control sobre la cabecera del río Jordán y detenta los derechos de explotación de los acuíferos de su área de influencia. El trasvase del Jordán hacia el desierto del Neguev para producir algodón y otros cultivos extensivos para la exportación, ha acabado por arruinar el Jordán Medio, por el que sólo circulan retornos salinizados, y ha provocado un gravísimo deterioro al Mar Muerto.

A la población palestina se le ha vedado el acceso al Jordán y tiene prohibido perforar nuevos pozos en los acuíferos de la zona. Cada israelí dispone de 304 metros cúbicos de agua al año, mientras los palestinos disponen de menos de 80.

Diversos colectivos sociales, dentro de un programa de acción conjunta denominado Good Neighbours, promueven proyectos de colaboración entre israelíes, jordanos, sirios y palestinos, al margen de sus respectivos gobiernos, para buscar soluciones justas a este problema.


Fotos de la web de ARP: Telemans/Serra. Un valle militarizado de un río donde se bautiza

*Del catálogo de la exposición