Entrevista a Jabier Almandoz. Profesor Universitario – Ingeniería Nuclear y Mecánica de Fluidos Universidad del País Vasco.

El pasado 27 de marzo, se celebró el Foro sobre la gestión pública de los servicios de agua y saneamiento en Euskadi. Aprovechamos la ocasión para charlar con Jabier Almandoz, profesor de la UPV-EHU especializado en mecánica de fluidos y gran conocedor de la situación del Agua en Euskadi.

Jabier Almandoz

Euskadi, con todo lo que llueve y con lo que nos quejamos de que casi no vemos el sol, da la sensación de que nos sobra el agua. ¿Es así? ¿O deberíamos hacer un uso más racional de nuestros recursos?

Es verdad que en Euskadi llueve más que en el Mediterráneo, por ejemplo, en l/m2 es verdad que nuestros embalses son más pequeños, algo que afecta a su regulación. Además no estamos solos, y tal y como nos exige la Directiva Marco del Agua europea debemos de proteger y mejorar nuestras masas de agua superficiales y subterráneas y sus ecosistemas asociados. En la medida que el uso que hagamos de nuestros recursos sea más racional, mejor serán nuestros ecosistemas y mejor podremos hacer frente a los posibles efectos de las sequías, que cada un cierto número de años nos aparece. El agua no es el problema, el problema es su gestión y más concretamente la falta de apoyo a políticas de Gestión de la Demanda.

¿A grandes rasgos, en qué situación se encuentran los abastecimientos y saneamientos de Euskal Herria? ¿Hay muchas pérdidas de agua?

Para hablar de la situación de los abastecimientos y saneamientos en Euskal Herria hay que fijarse en la variable temporal y espacial. Las infraestructuras están, en gran parte, realizadas, y donde la mejora es sustancial es en la GESTIÓN. Respecto al tiempo, se puede afirmar que la gestión de los abastecimientos y saneamientos ha mejorado en la última década de una manera muy importante, sobre todo en los abastecimientos y no tanto en el saneamiento donde el margen de mejora es mayor. Respecto a la variable espacial, debido a una falta de regulación de estas infraestructuras, hay que decir que la situación es muy variable de un municipio a otro, de que el municipio esté consorciado o no, de que estemos hablando de infraestructuras de alta o de baja, y de la importancia que el municipio le dé al tema AGUA en su gestión diaria. Hoy en día, la motivación que pueda existir en los responsables técnicos y políticos de un municipio puede, en mi opinión, desgraciadamente, jugar un papel fundamental en el estado de este servicio básico.

Existen abastecimientos donde se controla cerca del 80-90 % del agua que se trata en las ETAP, pero también existen municipios, desbordados, que no llegan a controlar el 50 % del agua que se suministra desde nuestros depósitos. Y no por falta de tecnología, sino por falta de cultura, de inversión en medios técnicos y humanos y por falta de regulación de los sistemas de abastecimiento. La casuística es muy variable, pero por norma general los sistemas pequeños, no consorciados, son los que más pérdidas de agua tienen, porque no pueden hacer frente a una gestión eficiente del recurso tanto a nivel de fugas (pérdidas reales de agua) en las tuberías como de una buena medición de los consumos por medio de los contadores de agua (pérdidas aparentes de agua).

¿Qué políticas públicas crees que serían necesarias para una mejor gestión y un uso más racional del agua?

La participación de todos los estamentos que conforman el mundo del agua, la intensificación de políticas de uso eficiente del agua, la recuperación de los costes asociados al agua y la transparencia en la gestión.

El ahorro de agua es una medida necesaria para luchar contra una sequía, pero también es la medida más eficaz para disminuir la contaminación. Aquello que no se consume no es necesario tratar ni tampoco es necesario depurar.

La recuperación completa de costes del agua, incluidos los costes de amortización de las infraestructuras, garantizaría la sostenibilidad económica y aumentaría la eficiencia. No debería ser, a mi parecer, una medida antisocial, porque con un régimen tarifario adecuado se puede proteger a los débiles o más necesitados. La gestión del agua no puede basarse en el subsidio y el posible aumento tarifario será bien entendido si todo el dinero del agua esté dedicado a mejorar este servicio, algo que actualmente no ocurre desgraciadamente.

Y en nuestra casa, en nuestra vida privada. ¿Qué podemos hacer para ahorrar agua?

Actualmente la dotación doméstica en Euskal Herria es de 135 l/habitante y día. Pero este valor puede disminuir si cada vez que hacemos uso del agua somos conscientes de su valor. Tanto en el uso de los grifos, de las duchas, de los inodoros, …, solamente es necesario tener un poco de conciencia para disminuir este número a valores cercanos a 100 – 110 l/habitante y día, dotaciones que tienen lugar en países y ciudades donde se desarrollan Políticas de Gestión de la Demanda enfocadas al ahorro.

Hacer un buen uso del grifo de casa cuando nos limpiamos los dientes, cuando limpiamos la vajilla a mano, cuando utilizamos el inodoro mediante descargas que se pueden interrumpir,…., puede permitir lograr un ahorro del 40-50 % de agua en nuestro uso doméstico diario. Simplemente el hecho de cerrar parcialmente la válvula de entrada de agua a nuestra vivienda y adecuarla a la presión necesaria en nuestros consumos reduciría esta dotación de una manera significativa en aquellas viviendas donde la presión del agua sea más alta que la necesaria.

¿Cuáles crees que deberían ser los retos de la gestión pública del agua para los próximos años?

A modo de resumen, desarrollar políticas de gestión transparente y participativa, uso eficiente del agua y políticas tarifarias que permitan ser conscientes del verdadero valor del agua y tener unos estándares de calidad acordes a los tiempos que vivimos.

Entrevista a Charo Brinquis, miembro de URA Nueva Cultura del Agua.

Charo Brinquis es Agente Medioambiental del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino desde 2008, además de miembro de URA Nueva Cultura, plataforma para la defensa de los ecosistemas acuáticos navarros. El caso Itoiz es su lucha más representativa en favor de una política de aguas pública, transparente, participativa y cercana.

Itoiz se ha convertido en un símbolo, en un ejemplo de lucha contra las políticas oficiales del agua. ¿Por qué se promovió y cómo se justificó la necesidad del embalse?

Esta es una historia muy larga dentro de lo que son las infraestructuras hidráulicas españolas. El proyecto de Itoiz se empezó a planear en época de Franco, cuando se pensaba que regular todos los ríos era lo que había que hacer. El proyecto estuvo sobre la mesa desde los años setenta, hasta que en el año 1992 el embalse de Itoiz fue declarado obra de interés general y utilidad pública.

Inicialmente la justificación se basaba en que el desequilibrio hídrico en Navarra, con un norte muy húmedo y un sur seco, había que arreglarlo por medios humanos. La otra justificación fue que Navarra, con una agricultura basada en el regadío tradicional, en zonas frescas utilizaba muy poco los recursos hídricos disponibles. Decían: “en Navarra sólo aprovechamos el 10% del agua que aportamos a la cuenca, y tenemos que ponernos al nivel de otras regiones que están aprovechando hasta el 44%”. Ése era el objetivo, aprovechar el máximo de agua posible.

¿En qué situación se encuentra a día de hoy el proyecto de Itoiz?

A día de hoy el proyecto de Itoiz sigue condicionando toda la política de aguas, lo cual lleva a un condicionamiento de las políticas de abastecimiento de ciudades, las políticas agrarias e incluso ganaderas, y todo ello condicionado por la necesidad de buscar utilidades a ese agua de Itoiz.

A día de hoy tenemos la primera fase del proyecto concluida y tenemos una ampliación que anunciaron en el año 2012. Un cambio de planes con el que quieren regar con agua de Itoiz 15.235 hectáreas más, entre las que se encuentran 6.095 hectáreas que ya están regadas, porque son regadíos tradicionales de las vegas del Arga y el Ega . Y esto ocasiona una serie de problemas que suponen acabar con el regadío tradicional y la cultura agrícola que caracterizaba a estas vegas.

Se ha completado la primera fase del proyecto… Se han cumplido las expectativas que promovía y auguraba el proyecto?

Las expectativas no se han cumplido en absoluto. En lo agrícola, en los sesenta cultivos de muy alto valor añadido planteados, realmente lo que se está produciendo son cultivos extensivos. Maíz, trigo o cebada son los únicos cultivos rentables para los agricultores; lo que lleva a un retorno muy bajo de las inversiones y a explotaciones muy grandes que no ayudan ni al equilibrio territorial ni a la creación de empleo ni a todos esos objetivos que habían planteado.

¿Y qué impacto medioambiental y social ha tenido esta primera fase?

En lo social, se están invirtiendo grandes cantidades de fondos públicos en este proyecto; se recortan otros tipos de ayuda que son muy necesarias para la agricultura y ganadería; y está teniendo una repercusión social que ha llevado, por ejemplo, al sindicato de agricultores navarros EHNE a manifestarse en contra de este proyecto. Algo histórico. Que los agricultores salgan con sus tractores a protestar por un proyecto de regadío, es algo que yo nunca había oído, pero así ha sido.

En lo ambiental, el embalse es algo que nadie quiere ver. La cuenca cedente ha tenido un deterioro terrible; el río Irati ha pasado de ser un río maravilloso a ser un canal de agua; y tenemos los efectos de la expansión del regadío, con contaminación por nitratos. Pero como la tendencia no se está vigilando, no se conoce el impacto que está teniendo.

Entrevista a Maider Fernández y María Elorza.

María Elorza (Gasteiz, 1988) y Maider Fernández (Donostia, 1988) son dos jóvenes realizadoras. Sus trabajos previos han sido premiados en diversos certámenes, y ahora, de su mirada y de su buen hacer, ha surgido el material audiovisual que acompaña al caso local del Urumea.

Maider y María

¿Cuándo y cómo comienza vuestra colaboración con la Exposición?

Empieza hace unos tres meses. La organización se puso en contacto con nosotras y nos propusieron realizar el vídeo del Urumea. Nos pareció una idea muy interesante y ha resultado una gran experiencia. Ha sido una pieza colaborativa. Hemos contado con la ayuda de Haritzalde Naturzaleen Elkartea, que nos hicieron de guía y nos contextualizaron la problemática. Y para la música, hemos contado con Arantxa Vicedo, cantante, entre otras cosas, del grupo Sabur, y Alberto Fernández Casuso para la edición de sonido.

¿De todos los casos descritos en la exposición, cuál de ellos os ha impactado más, y por qué?

Todos, no creemos que podamos elegir entre uno u otro. Son casos dramáticos, muy humanos y todos impactan. Esperamos que la gente de Donostia y de Gipuzkoa se acerque a la exposición para que dejen de ser realidades invisibles.

Hablemos de soluciones. ¿Qué medidas políticas y económicas serían necesarias para erradicar estas dramáticas consecuencias?

Es una pregunta muy difícil que no sabemos si tiene respuesta. Suponemos que todas son cuestiones muy complejas y no creemos que nosotras podamos tener una respuesta. Nos imaginamos que, en general, tendrían que cambiar las prioridades de quienes están en el poder y poner por encima de todo lo demás lo humano, que los derechos humanos sean prioritarios respecto a los intereses económicos y políticos.

Y dejando a un lado las grandes soluciones. la sociedad y el individuo…¿Qué podemos hacer en nuestro día a día para que no haya más casos como estos. ¿Qué medidas están al alcance de nuestras manos?

La mejor medida que podemos tomar es estar bien informados. Y eso no es fácil. Las mismas grandes empresas que causan estos dramas son muchas veces las mismas que controlan los medios oficiales. Así que hay que estar activa y buscar otras informaciones, otros puntos de vista.

Cambiando un poco de tema, nos gustaría saber una vez acabado vuestro trabajo, qué nuevos proyectos tenéis en mente.

Tenemos bastantes ideas sobre la mesa. Estamos trabajando en un proyecto llamado Irudi Mintzatuen Hiztegi Poetikoa, que gira en torno al euskara y con el que queremos rescatar expresiones en desuso. También estamos desarrollando un programa de televisión para niños y nos gustaría producir un documental.

No está nada mal, sobre todo en tiempos de crisis.

La cosa está muy difícil, pero no nos podemos quejar, y menos si miramos los casos de la exposición. De hecho, ver cómo esos pueblos luchan contra la adversidad y por su dignidad, nos parece algo admirable y muy inspirador.

Entrevista. Gabriel Borràs, director de Planificació de l’Agència Catalana de l’Aigua (ACA)

“La privatització de les grans xarxes de distribució d’aigua tindria unes conseqüències semblants a les de la xarxa elèctrica”

Papel de Aguas

Gabriel Borràs és el director de Planificació de l’Agència Catalana de l’Aigua (ACA). Té clar que l’Agència havia de participar amb la iniciativa d’Aigua, Rius i Pobles perquè el seu tarannà sempre ha estat el de posar el debat per davant de qualsevol decisió política. L’exposició i l’Agenda Ciutadana de les activitat que s’hi vinculen han servit, segons Borràs, per portar el debat de la gestió pública de l’aigua a Barcelona.

De què ha servit una exposició como aquesta a Barcelona?

Ha estat útil per situar l’aigua en l’agenda política, per si algú se n’havia oblidat (som en any electoral), per sotmetre’ns des de l’administració al veritable exercici de la crítica constructiva feta amb rigor, mètode i sense demagògies. Ha servit per fer arribar a la ciutadania catalana que en part som uns privilegiats, atès que hi ha moltes zones del planeta en una situació francament vergonyant de manca d’accés a l’aigua potable i al sanejament.

Per què s’hi va involucrar l’Agència Catalana de l’Aigua (ACA)?

Perquè l’Agència creu en la participació ciutadana, tal i com ha demostrat en el llarg procés d’implementació de la Directiva Marc de l’Aigua i en l’elaboració del Programa de Mesures i del Pla de Gestió. Més de tres anys llargs de sessions de participació, 2.300 persones, 1.500 entitats i la constitució progressiva dels Consells de Conca com a òrgans de participació territorials dels actors interessats en el cicle de l’aigua. L’Agència no podia defugir no col·laborar en una iniciativa com la d’Aigua, Rius i Pobles per pura coherència.

El debat entre institucions que es va fer a l’Agenda Ciutadana servirà per posar sobre la taula el debat sobre la gestió pública de l’aigua…

Les intervencions d’Anne Le Strat i de Danielle Miterrand han estat certament determinants en aquest sentit. Des de l’Agència no podem fer res més que defensar l’actual model de gestió pública que deriva del nostre text refós d’aigües i així sempre el defensarem. Una altra cosa és l’abastament municipal, de competència exclusiva dels ajuntaments. Cadascú a casa seva fa el que vol, o el que pot. Ara bé, cal restar expectants a qualsevol intent, que per altra banda van treient el cap de tant en tant, a la privatització de les grans xarxes regionals de distribució. Caure en aquesta temptació tindria unes conseqüències semblants a les de la xarxa elèctrica.

Gabriel Borràs, al seu despatx de l’ACA

Quin és el model que ha de seguir Catalunya?

El model que està ben definit, programat, justificat, explicat i documentat al Pla de Gestió del Districte de Conca Fluvial de Catalunya i al Programa de Mesures que l’acompanya, i que tot just són a informació pública fins al 23 de juliol. Esperem que el nostre Govern l’aprovi abans d’acabar la legislatura.

Quan es farà un debat sobre l’aigua a Barcelona com s’ha fet a altres llocs de Catalunya?

És quelcom que, certament, no hem pogut afrontar durant aquest període de planificació per dues causes: la singularitat de la capital de Catalunya (per extensió i població) i el fet de ser a cavall de dos consells de conca distints (Llobregat i Besòs). Però per al pròxim procés de participació a endegar per al Pla de Gestió del 2016-2021, des de l’Agència acceptem el repte de fer el procés adaptat a la capital catalana.

A quins acords han arribat les institucions que han participat en el debat?

Cal continuar perseverant en explicar el valor de l’aigua amb constància, pedagogia, claredat i transparència, perquè és un element vital. Per a l’home, per a la Terra, per al món. I en la seva governança hi hem de contribuir tots, posant per davant els interessos del planeta abans que el econòmics. Si això no ho entenem, la situació empitjorarà cada vegada més. Per tant, l’exposició ha de continuar el seu viatge i per això va cap a Tarragona.

Heidi McKinnon: “Se ha cancelado el acuerdo de la reparación de los 444 asesinatos de Río Negro en Guatemala”

Papel de Aguas

Después de 18 años, el Gobierno de Álvaro Colom, presidente de la República de Guatemala, ha dejado en suspenso el acuerdo a que llegó con las víctimas de la matanza de Río Negro. Este caso que documenta la exposición Agua, Ríos y Pueblos es uno de los más espeluznantes en cuanto a la violación de los derechos humanos: la protesta comunitaria contra la presa de Chixoy desencadenó el asesinato de 444 personas por parte del Ejército guatemalteco durante casi una década.

Heidi H. McKinnon, autora del texto del catálogo de la exposición sobre este tema, y que colabora con la asociación de víctimas Adivima, explica la desesperación de los supervivientes.

¿Cómo se organizaron tras las matanzas?

Se creó Adivima, la Asociación para el Desarrollo Integral de las Víctimas de la Violencia, en las Verapaces, Maya Achí. Adivima fue fundado por un grupo de viudas y viudos en 1996 durante el entierro de los restos de las víctimas de las masacres de Río Negro. El equipo está formado por miembros de la comunidad Achí que trabajan en distintas comisiones de Derechos Humanos, Socioeconómica, y Organización y Formación de líderes dentro de la comunidad. La comisión a cargo de la negociación con el Gobierno por las reparaciones está instalada en nuestras oficinas y también forma parte del equipo de Adivima.

La investigación sobre las masacres empezó en 1996. ¿Qué resultados obtuvo?

La lucha por la justicia todavía sigue. Hemos logrado que juzguen a cinco paramilitares de Xococ bajo el Sistema de Juzgado Nacional. El capitán Solares González sigue bajo orden de captura, pero vive en Guatemala con total impunidad. Esperamos que cumplan con la orden de captura del capitán Solares González y que obtengamos respaldo pese a la impunidad del Sistema Penal.

Presa de Chixoy (foto Robert Dawson)

La presa supuso el desalojo de 28 comunidades, la muerte de más de 400 personas y que 13.000 guatemaltecos quedaran en condiciones de extrema pobreza. ¿Han presentado el caso a los tribunales internacionales?

Hemos llevado el caso por las graves violaciones de Derechos Humanos a la Comisión de Derechos Humanos de la OEA (CIDH) en Washington DC. El año pasado tuvimos la primera audiencia en marzo y yo fui como testigo. Estamos esperando una respuesta de la Comisión para elevar el caso a la Corte de la CDHI en Costa Rica. También realicé un viaje a España en 2008 para ser testigo en el caso contra el Gobierno de Guatemala durante el conflicto interno.

¿Chixoy era la tierra de los Achí?

La cuenca del Río Chixoy es la cuna de la comunidad Achí en Guatemala desde hace cientos de años. Durante la época de construcción de la represa, Río Negro tenía entre 400 y 500 habitantes. La Hidroeléctrica Chixoy se encuentra en la Cordillera Central de Guatemala, en el Departamento de Alta Verapaz. Tres departamentos unen cerca del embalse de Chixoy y los alrededores (Baja Verapaz, Alta Verapaz y Quiché). Hoy en día, hay más de 70.000 Maya Achí en los Verapaces y el sur de Quiché.

¿En 34 años ha habido algún acuerdo con los gobiernos guatemaltecos?

Pactamos un acuerdo histórico que iba a incluir la compra de terreno, la construcción de casas, puestos de salud, escuelas, carreteras y proyectos psicosociales. Las negociaciones formales empezaron en 2005. En abril de 2010 la terminamos, con el presidente Colom, por los daños y perjuicios contra las comunidades afectadas por la construcción de la Hidroeléctrica Chixoy.

Por fin un acuerdo…

La firma del acuerdo fue confirmado por el 13 de mayo en el Teatro Nacional en la capital, pero por razones inexplicables fue cancelado por el Gobierno y hasta ahora no tenemos una respuesta concreta por la falta de voluntad del presidente del Gobierno. Adivima publicó una carta abierta al presidente en un diario nacional el 1 de junio. Esperamos que el Estado solucione cualquier problema interno para cumplir sus obligaciones lo más rápido posible. Las comunidades merecen una respuesta digna por las décadas de sufrimiento que han vivido.

Marcha de afectados en la hidroeléctrica (Foto Bert Janssens)

Existe un museo Achí en Rabinal, ¿ha servido como consuelo al dolor de la comunidad?

Adivima fundó el primer museo comunitario en Guatemala en 2001, el Museo Comunitario Rabinal Achí. Está abierto todo el año, y todos los días gente de las comunidades afectadas por el conflicto interno pasan para visitar las fotografías de sus difuntos y rezar por ellos. Tenemos programaciones durante los aniversarios de las masacres que ocurrieron en la región y actividades para niños y adultos.

Cronología de las matanzas de Río Negro, Guatemala

1975. Empieza la construcción de la presa sin consultas a la población de Río Negro. La presa está financiada por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. 28 comunidades quedaron afectadas por la presa.

Marzo de 1980. Ante la resistencia de los pobladores a ser desplazados, empiezan las matanzas. 7 personas son asesinadas en la iglesia de Río Negro.

Julio de 1980. 2 líderes comunitarios son mutilados y asesinados.

Febrero de 1982. 73 habitantes de Río Negro son violad0s, torturados y asesinados.

Marzo de 1982. 70 mujeres y 107 niños son asesinados. 18 niños son esclavizados por los paramilitares del Ejército guatemalteco.

Mayo de 1982. 82 personas más de Río Negro son masacradas.

Septiembre de 1982. 92 personas son quemadas vivas en otro pueblo, entre ellos 35 huérfanos de Río Negro.

1993. Se consigue la primera exhumación oficial: 140 cadáveres de mujeres y niños cerca de Río Negro.

1996. Ante la investigación internacional que se llevó a cabo y que probó las matanzas, el Banco Mundial niega cualquier responsabilidad.

1996. Se crea la asociación Adivima.

2008. El presidente Álvaro Colom firma un acuerdo de reparación de los afectados que aún no ha culminado.

13 de mayo de 2010. Colom cancela el encuentro con las víctimas para firmar el acuerdo.

Entrevista. Marco Arana, candidato a la presidencia de Perú: “Un presidente no tiene poder para enfrentarse a una multinacional”

Clara Garcia

Marco Arana nació en Cajamarca, ciudad de Perú en la que la explotación minera a cielo abierto ha destruido el paisaje y ha acabado con las fuentes naturales de agua. Desde hace un año forma parte del Movimiento Tierra y Libertad, con el que se presentará como candidato a la presidencia de Perú en las elecciones del próximo año.

Arana, que es sacerdote diocesano, también es fundador de la ONG ambientalista Grufides (Grupo de Formación e Intervención para el Desarrollo Sostenible), que lucha por los derechos de las comunidades. El trabajo que ha adelantado hasta ahora lo ha hecho merecedor del Premio Nacional de Derechos Humanos y del Premio de la Paz de Aquisgrán, que otorga la ciudad alemana de este nombre.

¿Qué le movió a fundar un partido político?

La necesidad de introducir cambios en la política económica que tuvieran dos pilares: la reducción de la pobreza y la sostenibilidad económica, que se practica descuidando la naturaleza.

¿Cuál es el poder real de un presidente para enfrentarse a una multinacional?

No se trata del poder de un presidente sino de que haya una institucionalización y sea la sociedad la que promueva el cambio. El movimiento político y el social han de ir juntos. No solo se trata de democratizar el país, también al gobierno.

Si llega a la presidencia, ¿iniciará un debate con otros estados para cambiar la situación de las multinacionales en Latinoamérica?

Promoveremos las negociaciones multinacionales en los estados. De hecho, asociaciones como Unasur [Unión de Naciones Suramericanas] o Mercosur ya lo están haciendo. Además, iniciaremos procesos de integración, no solo de carácter mercantil, también financiero. Perú es un lugar estratégico en las rutas de comercio por su situación geográfica, así que intentaremos establecer nuevos flujos.

¿Es posible cambiar la dinámica de las multinacionales en Latinoamérica?

Los anteriores procesos muestran que sí.

¿Cómo?

Renegociando los contratos e incluso anulándolos si causan daños a la economía. Hay que someter la economía a fines éticos, ecológicos y sociales.

Yanacocha, la compañía minera más grande de Suramérica y la empresa que explota la mina a cielo abierto de Cajamarca, aún tiene ventajas económicas por las leyes de Fujimori. ¿Qué más queda en Perú del Gobierno de Fujimori?

Aún no hay transparencia en los contratos, las cuestiones ambientales están sectorializadas y todo está segmentado. Queda  también la pérdida de soberanía de los recursos naturales: cada gobierno se hace dueño de la naturaleza. Y, sobre todo, quedan las prácticas administrativas, que continúan sometidas a mecanismos de corrupción.

¿Siguen siendo los militares un núcleo de poder en Perú?

Pese a que los militares quedaron en descrédito por el apoyo que le dieron a Fujimori, continúan teniendo importancia. Algunos antiguos militares, ahora jubilados, han creado empresas de seguridad. Desde estos sectores se ejerce presión para apoyar la minería con la que se costea el gasto militar.

¿Qué han hecho los gobiernos anteriores para cambiar la situación de Cajamarca?

Las autoridades locales y regionales han contribuido en la minería y han suscrito convenios para su conveniencia. Hay una crisis de gobernabilidad porque hay muchos gobiernos que eran totalmente antimineros y cuando llegan al poder, se vuelven a favor de la minería para beneficiarse de la economía.

¿Cómo actuaría usted al respecto si llegara a la presidencia?

La primera medida de mi gobierno sería hacer un shock anticorrupción. Desde Tierra y Libertad proponemos cinco medidas principales para terminar con la corrupción: la imprescriptibilidad de los delitos, las anulaciones de los beneficios penitenciarios, la sobrepenalización de los delitos de corrupción (actualmente la pena máxima es de ocho años), que se impida de por vida la postulación a cargos públicos de los que tienen anteriores delitos de corrupción y que la excarcelación esté sujeta a que se devuelva el dinero que se robó.

Siga.

Perú necesita también un cambio en la administración de justicia, que también es corrupta.

El padre Arana (foto blog Desde la Amozonía Loretana)

¿Hay tanta corrupción como en tiempos de Fujimori?

Desde hace veinte años la corrupción se ha llegado a convertir en una subcultura, es algo que la sociedad ve como normal.

¿Qué proponen al respecto?

Plantearíamos también una institucionalización en materia ambiental. En este sentido sería imprescindible crear un plan de ordenamiento territorial y otro de gestión de aguas. También modificaríamos la política económica para diversificar la economía, impulsando el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas.

En el contexto de la actual situación de crisis del mundo occidental ¿hasta qué punto cree que los estados deberían implicarse con los países más necesitados?

El problema es que el instrumento principal ha sido la ayuda al desarrollo, que ha generado una gran dependencia de los países pobres. Yo creo que se podrían establecer otras opciones.

¿Cuáles?

En materia ambiental promover una internalización de los cambios y fortalecer los mecanismos de regulación de los estados. No se trata de promover una política de ruptura y aislamiento, sino de cambiar algunas cuestiones. Otro de los ámbitos primordiales que debería hacerse en política internacional es el intercambio académico y científico.

¿Qué pueden los ciudadanos para evitar desastres naturales como el de Cajamarca?

Primero tenemos que acrecentar la ciudadanía global, la conciencia de derechos. Hay que globalizar las cuestiones ambientales. Se necesita un cambio de información más activo. Se deben fortalecer los espacios de iniciativas políticas. Lo ecológico es lo sociológico, así que hay que hacer las dos cosas de manera conjunta. Antes, decir que Yanacocha contaminaba el agua estaba prohibido, hablar ahora del tema no habría sido posible sin una mayor concienciación.

¿Qué pasará con Cajamarca cuando Yanacocha cese su actividad?

Cajamarca puede pasar a ser una ciudad fantasma. Para evitarlo se deben introducir ya políticas de control de la expansión, laborales, de control de fuentes de agua.

Entrevista. Marc Rius, director general de Participación Ciudadana de la Generalitat catalana

“La exposición ha generado un debate sobre el agua que antes no se había hecho en Barcelona”

Papel de Aguas

No es fácil, dice Marc Rius, dialogar sobre el agua. Hay demasiados intereses y puntos de vista enfrentados. Si es año de sequía, entonces todo se agrava. Eso sí, desde la institución que él dirige, la Direcció General de Participació Ciudadana de la Generalitat de Catalunya, animan a que activistas, instituciones, payeses y todo aquel que quiera dialogue, contruya, participe. A veces es duro; siempre constructivo. La exposición Agua, Ríos y Pueblos trajo a Barcelona una marea de reuniones y debates. Por primera vez la discusión sobre el agua llegaba a la capital catalana como antes lo había hecho a otros puntos de Catalunya.

Explíquenos: ¿por qué Participació Ciutadana decide colaborar en una iniciativa como esta?

Tengo que decir que la Dirección General de Participació Ciutadana lleva mucho tiempo implicada en procesos de participación de agua. Es decir, ya hemos trabajado en diferentes formatos, siempre en relación con la Agència Catalana de l’Aigua (ACA), e interviniendo en los procesos de participación en los que el agua es primordial.

Todo empezó con el verano de la sequía.

Ese episodio de sequía de 2008 fue brutal y visibilizó un conflicto. Entonces se creo la Mesa de la Sequía como un instrumento para desactivar el conflicto político, y funcionó.

Pero lo de ahora es una exposición.

Llegó de la mano de alguien con una gran credibilidad como es Pedro Arrojo y que ha generado un debate civilizado y constructivo. Para nosotros era muy interesante que alrededor de una exposición se generara una Agenda Ciudadana y se hicieran mesas y debates sobre el agua. Es decir, que el debate ciudadano fuera parte de la metodología de la exposición.

La Dirección general que encabeza Rius edita una colección sobre participación ciudadana

Sea sincero, ¿servirá para algo?

En Barcelona ciudad no se había hecho un debate del agua específico.

¿?

Nosotros siempre trabajamos en paralelo con el ACA. Somos acompañantes de una política previa. A Barcelona el debate no había llegado como sí lo ha hecho a otras partes del territorio catalán, también fuera de él, por calendario o por otras consideraciones. La exposición nos ha permitido poner el tema del agua, de la gestión del agua, encima de la mesa en Barcelona.

Entonces, ¿cree que sí servirá?

No creo que la exposición haya servido para crear un debate ciudadano, pero sí que ha generado un debate institucional y social en el que hay un conocimiento social del agua muy intenso. Ahora hay una sensibilidad, una red social heterogénea. Eso sí me parece que es un valor.

Entonces cuando el ACA traiga el debate sobre el agua a Barcelona será más fácil sentarse en la mesa de diálogo.

Sin duda, hay  una conciencia entre los diferentes actores con posiciones diferentes de que esto no es solo sí o no. Ahora hay una articulación civil.

Y la gente sabe más ahora de agua.

Si hubiese habido sequía hubiera habido colas en la exposición, el conflicto atrae. Por suerte, no es un año de sequía, pero creo que la gente que pasó por el Museu Marítim o que participó en los debates sabe mucho más ahora que antes.

Interview. Patrick McCully. Executive director of International Rivers Network

“With dams, builders win and both native and fisherpeople lose”

McCully complains that the construction of big dams is often accompanied by Human-rights abuses

Sergi Forcada

Patrick McCully is the executive director of International Rivers Network, an organization that works to protect rivers and defend the rights of communities that depend on them. This group struggles against the construction of big dams, which have caused more than 50 millions of displacement over the world. According to International Rivers Network, damns are responsible of 4% of global warming.

The World Commission on Dams (WCD) estimated that 40 to 80 million people have been displaced by dams. The number of people displaced is huge, but not that specific. Why?

The number is not more exact as the dam industry has never kept track on how many people have been evicted because of its activities. No countries have complete data sets of how many people have been evicted by dams in their territory. It is difficult to be more specific than the WCD, although improved data from China since the WCD released its assessment means that the global number is unlikely to be less than 50 million.

Where can we find the worst areas in the world regarding this subject?

Dams have been built throughout the world, so the damage done by dams is extremely widespread. The most dramatic impacts are probably those upon inland seas, deltas and estuaries. The Aral Sea in Central Asia has famously almost completely dried up because of diversions of water by dams upstream. Major rivers such as the Indus, Nile, Yellow and Colorado often fail to reach the sea because of upstream diversions. The results include subsidence of delta land, coastal erosion, destruction of fisheries, species extinctions, and great hardship to coastal farmers and fisherpeople.

According to your writings, it is not reckless to say that big dams have proved to be instruments of mass destruction…

Yes, because dams have caused mass destruction in terms of major ecosystem damage over huge areas and large-scale social disruption.

Is the construction of big dams often accompanied by Human-rights abuses?

Yes. People will almost always oppose being kicked off their land. And will people have resisted large dams, governments have often responded with threats, intimidation, arbitrary arrests and violence. Probably the most brutal case happened during Guatemala’s civil war in the 1980s. Mayan villagers threatened with evictions by the Chixoy Dam were punished with the massacre of more than 400 people, the majority of them women and children.

As you have said in one of your articles, “Big dams are plain bad”. Then, why are governments still in favor of their construction?

Big dams are bad for many people, but can be very good for politicians and certain business sectors. The main “winners” from dams – construction and engineering companies, big landowners, agribusiness – are wealthy and politically powerful, the “losers,” – small farmers, indigenous people, fishing communities, are often poor and politically marginalized. Dams are extremely expensive, often costing hundreds of millions, even billions of dollars. This means that dams provide huge benefits to construction, engineering and electrical equipment companies as well as to armies of consultants on issues such as environmental and social impacts. Banks make money from the huge loans involved, and government water, power and irrigation ministries receive big boosts to their budgets. Politicians often like dams because they steer huge government contracts toward companies in their home constituencies and because dams can be a lucrative source of bribes. The infrastructure sector is extremely corrupt worldwide due to the massive amounts of money involved.

With the population growing and, therefore, with an increment of electricity and water demands, are not dams a necessary evil that we must accept for our greater future?

There are now, fortunately, many options for power supply. First, there is a huge potential everywhere to use energy more efficiently. Second, renewable energies such as wind, solar, geothermal, are now technologically advanced and frequently cost-competitive. In the water sector there is also huge scope for using water more efficiently and for environmentally friendly and effective technologies such as harvesting rainwater and recycling waste water.

Is the green image of hydropower as a benign alternative to fossil fuels, false?

Dams produce dirty energy. They destroy rivers and communities. And, especially in the tropics, can cause huge emissions of the powerful greenhouse gas methane.

However, is there a possible dam that critics might consider plausible?

Smaller dams built with community participation and proper consideration of environmental impacts can be considered benign. Large numbers of small dams, however, can do large damage to small rivers.

If big dams are the problem, what can we consider as a solution? How can we create the same amount of electricity without the environmental damage that large dams create?

Energy efficiency. Solar power. Wind power. Geothermal power. Emerging non-dam hydropower technologies such as wave power, “hydrokinetic” dam-free turbines in rivers and tidal stream turbines offshore, are also promising.

You have worked on numerous campaigns to stop the impacts of destructive dams. Do you find campaigning to stop the construction of dams still worthwhile even after losing a battle against a construction of a big dam?

Yes it is important to fight dams. In the past year, public protests have helped halt destructive dams in places including Mexico, Colombia, Australia and El Salvador. Stopping dams saves rivers from destruction and prevents communities being destroyed.  Even when a dam fight is lost, the “victory” for the dam-builders may prove to be Pyrrhic. Protracted opposition to dams causes delays and raises costs for the dam builders, increases public consciousness about the problems with dams, and makes governments and funders more cautious about trying to build dams in future and more likely to support non-dam options for meeting needs for energy, water and protection from floods.

Entrevista. Pedro Arrojo: “Hay que pedir responsabilidades a instituciones como el Banco Mundial”

Alain Garrido

¿Se puede atajar la crisis global del agua?

Habría que compaginar dos retos: hacer las paces con la naturaleza y asumir un nuevo modelo de gestión pública participativa de los servicios de agua. Se trata de asumir la prioridad ética de garantizar la sostenibilidad de nuestros ecosistemas acuáticos y el acceso universal al agua potable y al saneamiento.

¿Hay que acabar con la construcción de presas?

Es evidente que sí. Desgraciadamente existe la idea de que las grandes presas generan desarrollo y, por tanto, bienestar para la sociedad. En este contexto, a menudo tiene éxito el manipulado principio de que el interés de la mayoría debe imponerse al de la minoría, olvidando que los derechos humanos de las minorías no están sometidos a este principio.

¿Quién debe cargar con las responsabilidades de los desastres sociomedioambientales?

Obviamente los gobiernos de los respectivos países tienen una responsabilidad ineludible. Pero también las empresas que se lucran de estos negocios a costa de la desgracia de los pueblos directamente afectados. Por último, los gobiernos de los países más poderosos y las instituciones económicas internacionales, como el Banco Mundial, por sus respectivas responsabilidades al respecto.

¿Los proyectos deberían someterse a una auditoría social?

Debería asumirse a nivel internacional un protocolo que condicione el apoyo financiero a tales proyectos, a estudios de impacto sobre los derechos humanos, valores sociales y ambientales; así como garantizar, de forma eficaz, el respeto a la dignidad y derechos de las comunidades afectadas.

Usted ha trabajado por la defensa de los afectados por Yacyretá y de otros conflictos.

Llevo ya unos 20 años vinculado a la lucha de los afectados por grandes presas y sabía, aunque de lejos, del conflicto de Yacyretá. En una ocasión en que estaba en Buenos Aires, me llegó la noticia que unos 1.000 afectados por Yacyretá habían llegado a la capital y que estaban acampados en una vieja nave ferroviaria en la estación del Norte. Lógicamente fui a visitarlos y ahí empezó mi relación directa con ellos.

¿Cuál es la situación de los activistas?

Tienen que soportar multas e incluso cárcel y, a veces, consecuencias represivas más graves… Los desastres ecológicos y sociales simplemente se ocultan y se niegan desde las instituciones gubernamentales.

¿Cuál es la mejor forma de ayudar a los afectados?

Como en cualquier otra lucha de comunidades empobrecidas y marginalizadas, el principal apoyo que se les puede dar es el de visibilizar el conflicto y su situación. Pero cualquier tipo de apoyo para ellos es vital.

¿Qué podemos hacer?

Generar redes de información y movimientos ciudadanos que amplifiquen su clamor y su protesta. También la universidad tiene el deber moral ineludible de, no sólo valorar las consecuencias socioeconómicas y ambientales, sino alumbrar alternativas que la Nueva Cultura del Agua del siglo XXI demanda.

¿Cómo debe ser la regulación del agua?

Los grupos de presión del sector hidroeléctrico y de la construcción ejercen de hecho una influencia definitiva no sólo sobre los gobiernos de la mayoría de los países, sino también del Banco Mundial. En este sentido, sería importante retomar el camino abierto por la Comisión Mundial de Presas y establecer un marco internacional que permita controlar la fuerza y la influencia de este tipo de poderes empresariales nacionales y transnacionales.

Entrevista. Radek Skrivanek, fotógrafo. “La desaparición del mar de Aral es una metáfora que describe la actitud humana hacia nuestro entorno”

Clara Garcia

El mar de Aral, entre Kazajstán y Uzbekistán, fue el cuarto lago más grande del mundo. Durante los años 60, se desviaron los ríos Amu Darya y Sir Darya, que proveían el mar de Aral, para regar grandes extensiones de campos de algodón, siguiendo los afanes de autoabastecimiento del imperio soviético. Hoy, el antiguo lago se ha reducido en un 90% y la parte del sur se ha perdido casi en su totalidad. El antiguo fondo marino se ha convertido en una gran costra de sal y arena que el viento escampa por la región. Centenares de miles de personas sufren enfermedades crónicas por respirar el aire contaminado por los fertilizantes y pesticidas que se utilizan para aumentar la productividad de los cultivos. Radek Skrivanek, fotógrafo checo residente en Estados Unidos, ha fotografiado el gran desierto en que se ha convertido el muerto mar de Aral.

¿Piensa que hay una solución a la progresiva desaparición del mar de Aral?

El mar de Aral que existió antes de 1960 se ha perdido para siempre. Si me pregunta si el mar de Aral podría ser salvado, la respuesta es no. Lo único que los humanos podemos esperar salvar es una pequeña parte de su porción norte. La superficie de esa área será menor del 10% del antiguo mar.

¿Cómo hacerlo?

La solución para esta crisis es muy simple, pero prácticamente imposible de pactar, aceptar o poner en práctica: hay que permitir que el agua que una vez llenó el mar vuelva a fluir en él.

¿El mar de Aral había sufrido antes de 1960 algún cambio importante en su volumen?

No es la primera vez que el mar de Aral ha retrocedido, pero cuando las condiciones mejoraron, el mar volvió a ser como antes. Esta, sin embargo, es la primera vez que la reducción del mar es culpa de los humanos. Hemos cambiado las condiciones a nuestro favor y se nos ha devuelto de esta manera.

Hace unos años empezó un proyecto para mejorar su parte norte. ¿Y el sur?

El proyecto apuntado para reducir o parar la muerte del mar fue obra de complejos esfuerzos internacionales. El proyecto en el norte es un largo dique de unos 18 kilómetros para proteger el agua del área conocida como “pequeño mar de Aral”. Este dique se completó hace pocos años y ayudará a aumentar el nivel del pequeño Aral hasta que alcance un equilibrio con el río Sir Darya. Cuánto va aumentar el nivel de agua es algo que todavía está por ver.

¿Resolverá algo?

Estos cambios son positivos, pero no cambian el problema subyacente del uso excesivo del agua del Sir Darya y el Amu Darya. En el sur, los esfuerzos deben ir encaminados a recoger el exceso de agua utilizada para el riego de la agricultura y almacenarla en grandes charcas artificiales construidas en los alrededores de los centros urbanos. Allí podrían criarse algunos peces, pero el objetivo principal de estas charcas sería moderar el clima local, que es ahora más extremo, con veranos más cálidos e inviernos más fríos. El problema es que la geografía de las orillas del sur no son aptas para construir estos depósitos y las recientes perforaciones en búsqueda de petróleo sobre el antiguo fondo marino, seguramente complicarán más la situación.

¿Hay en el mundo algún caso similar al del mar de Aral?

El mar de Aral es seguramente el ejemplo más dramático, pero no es el único. Muchos lagos y ríos de todo el mundo comparten el mismo destino: que su agua es usada para el uso agrícola, cívico o industrial. Un ejemplo es el lago Chad, que está desapareciendo lentamente.

Usted pasó varios meses en la zona, ¿qué fue lo que más le impresionó?

La imagen es apocalíptica. Hay una cantidad enorme, enorme, enorme de agua perdida para el riego. Las orillas del antiguo mar son altísimas. ¡Por encima de mi cabeza! Y están desnudas, sin agua.

“Podríamos rechazar los productos obtenidos con un alto coste ambiental, igual que rechazamos los realizados a costa de la explotación infantil, la esclavitud de los trabajadores o la crueldad animal”

Duele.

Hay islas que una vez estuvieron mucho más allá del horizonte rodeadas por el mar; hoy están sobre tierra firme como colinas rodeadas por el desierto sin agua a la vista. La flota pesquera entera descansando en la arena, abandonada, cuando sus puertos se quedaron sin acceso al mar y los peces murieron en el agua salada. Los puertos sobre tierra firme con las grúas que continúan quietas esperando en la zona de carga…

¿Qué pretende conseguir con su trabajo?

Quiero contar la historia del mar de Aral. Pienso en ello más ampliamente, a nivel mundial, como una metáfora que describe la actitud humana hacia nuestro entorno, la lucha entre el hombre y la naturaleza y tantas otras cosas inherentes a la humanidad. Mi trabajo es, realmente, sobre todos nosotros. Pretendo concienciar a la sociedad.

Sus fotografías desprenden a la vez belleza y tristeza. ¿Cómo combina estos dos rasgos tan diferentes?

Las fotografías son tomadas de la vida real, donde la felicidad y el dolor se encuentran espalda con espalda. Representan una catástrofe ecológica horrorosa, así como la fuerza y resistencia de los habitantes del lugar que viven sus vidas de cara al problema.

¿Qué podría hacer la comunidad internacional para cambiar esta situación?

La comunidad internacional en general y todos nosotros en particular, deberíamos hacer una pausa y examinar el impacto para el planeta que representa nuestra forma de vida. Un hecho muy importante es que tanto ustedes como yo usamos el algodón cultivado en el mar de Aral en prendas de ropa o cualquier otro producto fabricado en Asia. No lo sabemos, pero estamos contribuyendo a la desaparición del mar. La comunidad internacional podría etiquetar y rechazar los productos o materias primas obtenidos a cambio de un alto coste ambiental del mismo modo que rechazamos los realizados a costa de la explotación infantil, la esclavitud de los trabajadores o la crueldad animal, por ejemplo.