La salinización del Llobregat Contaminación industrial silenciada con dinero público

Texto: Plataforma ProuSal!

Las minas de potasa de la comarca del Bages emplean a más de mil personas, pero diariamente dejan sobre la tierra, sin protección, unas cinco mil toneladas de escombrera (básicamente sal). Estas montañas de residuos se disuelven en todos los ríos, fuentes y aguas subterráneas, y han dejado a nuestro pueblo, Sallent, sin agua potable. Esto, aunque es muy grave, no es lo peor: salinizan el río Llobregat, de donde se abastece la mitad de la población de Barcelona. Esta salinización es tan grave que el colector de salmueras construido hace veinte años deberá ampliarse, además la Generalitat ha tenido que construir una planta desalinizadora en Abrera porque, debido al elevado contenido de sal del agua no se puede potabilizar directamente, produciría los peligrosos trihalometanos.
Una verdad incómoda en nuestra casa: una multinacional israelí que, con chantaje con los puestos de trabajo de los mineros, hipoteca el agua de cuatro millones de catalanes y exige importantes subvenciones públicas para reducir los efectos sin detener sus causas.

Habría vías de solución, como las que plantea un estudio de la UPC, pero no hay suficiente voluntad política para ponerlas en marcha.

Esta entrada fue publicada en Aragón y Cataluña, Casos locales catalanes. Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.