Isabela Domicó y José Palacio ante la tumba de su hijo Lucindo, muerto en 1999 a manos de los paramilitares, por ejercer la defensa de los derechos de su pueblo. Durante la construcción y el llenado de Urrá I los paramilitares amenazaron, secuestraron o mataron a decenas de indígenas. Foto; Conchita Guerra
“RESPETO POR LOS INDÍGENAS EMBERA. NO AL PROYECTO DE LA PRESA URRÁ II EN SU TERRITORIO”
