“La exposición ha generado un debate sobre el agua que antes no se había hecho en Barcelona”
Papel de Aguas
No es fácil, dice Marc Rius, dialogar sobre el agua. Hay demasiados intereses y puntos de vista enfrentados. Si es año de sequía, entonces todo se agrava. Eso sí, desde la institución que él dirige, la Direcció General de Participació Ciudadana de la Generalitat de Catalunya, animan a que activistas, instituciones, payeses y todo aquel que quiera dialogue, contruya, participe. A veces es duro; siempre constructivo. La exposición Agua, Ríos y Pueblos trajo a Barcelona una marea de reuniones y debates. Por primera vez la discusión sobre el agua llegaba a la capital catalana como antes lo había hecho a otros puntos de Catalunya.
Explíquenos: ¿por qué Participació Ciutadana decide colaborar en una iniciativa como esta?
Tengo que decir que la Dirección General de Participació Ciutadana lleva mucho tiempo implicada en procesos de participación de agua. Es decir, ya hemos trabajado en diferentes formatos, siempre en relación con la Agència Catalana de l’Aigua (ACA), e interviniendo en los procesos de participación en los que el agua es primordial.
Todo empezó con el verano de la sequía.
Ese episodio de sequía de 2008 fue brutal y visibilizó un conflicto. Entonces se creo la Mesa de la Sequía como un instrumento para desactivar el conflicto político, y funcionó.
Pero lo de ahora es una exposición.
Llegó de la mano de alguien con una gran credibilidad como es Pedro Arrojo y que ha generado un debate civilizado y constructivo. Para nosotros era muy interesante que alrededor de una exposición se generara una Agenda Ciudadana y se hicieran mesas y debates sobre el agua. Es decir, que el debate ciudadano fuera parte de la metodología de la exposición.
Sea sincero, ¿servirá para algo?
En Barcelona ciudad no se había hecho un debate del agua específico.
¿?
Nosotros siempre trabajamos en paralelo con el ACA. Somos acompañantes de una política previa. A Barcelona el debate no había llegado como sí lo ha hecho a otras partes del territorio catalán, también fuera de él, por calendario o por otras consideraciones. La exposición nos ha permitido poner el tema del agua, de la gestión del agua, encima de la mesa en Barcelona.
Entonces, ¿cree que sí servirá?
No creo que la exposición haya servido para crear un debate ciudadano, pero sí que ha generado un debate institucional y social en el que hay un conocimiento social del agua muy intenso. Ahora hay una sensibilidad, una red social heterogénea. Eso sí me parece que es un valor.
Entonces cuando el ACA traiga el debate sobre el agua a Barcelona será más fácil sentarse en la mesa de diálogo.
Sin duda, hay una conciencia entre los diferentes actores con posiciones diferentes de que esto no es solo sí o no. Ahora hay una articulación civil.
Y la gente sabe más ahora de agua.
Si hubiese habido sequía hubiera habido colas en la exposición, el conflicto atrae. Por suerte, no es un año de sequía, pero creo que la gente que pasó por el Museu Marítim o que participó en los debates sabe mucho más ahora que antes.
