Victorias y soluciones

La crisis del agua en el mundo es consecuencia de la convergencia de tres fallas críticas: la crisis de inequidad y pobreza , la crisis de insustentabilidad de nuestros ecosistemas acuáticos y la crisis de gobernanza de los servicios públicos ante las presiones privatizadoras.

Frente al viejo y arrogante paradigma de “dominación de la naturaleza” con sus estrategias “de oferta” basadas en el negocio del “hormigón”, hoy se imponen nuevas estrategias de ahorro, eficiencia y conservación. Hoy, la modernización de regadíos y redes urbanas, junto a la aplicación de leyes y tecnologías que impidan la contaminación y la sobreexplotación de ríos y acuíferos, se imponen en las políticas más avanzadas de gestión de aguas.

Pero el reto fundamental no es tanto tecnológico, sino de gobernanza. La lucha contra la privatización de los servicios públicos de agua y contra la corrupción, está alumbrando nuevos modelos de gestión pública participativa bajo control social , al tiempo que está abriendo el camino al reconocimiento del acceso al agua potable como un derecho humano .

Afortunadamente, frente a los graves problemas que se derivan de esta crisis global del agua , las movilizaciones ciudadanas están abriendo caminos de esperanza en la perspectiva de otro orden mundial que sin duda es posible , sencillamente porque es necesario.

Desmantelamiento de presas en la cuenca del Loira – Francia

“EN NOMBRE DEL LOIRA”

La presa de San Esteban de Vigan, en el curso alto del río Allier, y la de Maisons-Rouges, en el río Vienne, tributarios del Loira, fueron desmanteladas hace pocos años en el marco del Plan “Loire Grandeur Nature”. El plan, exigido durante años por la sociedad civil, pretende la restauración del régimen natural del Loira, y ha impulsado a la Administración francesa a promover una nueva política de gestión integral de la cuenca del río, orientada a la salvaguarda de sus valores naturales. Con ello no sólo se atiende a criterios ambientales, sino que también se busca la mejoría económica de los habitantes de la zona, pues se considera que serán mayores los beneficios derivados de la existenica de un Loira libre que los que podían obtenerse de un río represado.

La lucha contra la presa de Alta – Noruega

“DEJAD VIVIR AL RÍO”

La oposición a la construcción de la presa de Alta, iniciada a finales  de los años 70 del siglo XX, fue pionera en las luchas contra las grandes presas que posteriormente se han desarrollado en toda Europa. Las comunidades samis, pueblo indígena del norte de Noruega, entroncaron la lucha contra la presa con la reclamación de sus derechos como pueblo. Tras intensas movilizaciones, que incluyeron dos huelgas de hambre y la paralización de las obras durante meses, la lucha de los samis obtuvo su recompensa: el Gobierno noruego modificó el proyecto original, reduciendo sus dimensiones e introduciendo modificaciones para preservar la riqueza natural del río, y promovió varias disposiciones constitucionales que reconocían oficialmente la personalidad cultural, social y política del pueblo sami.

El represamiento del río Klamath – Estados Unidos

“ABRID ESA PUERTA DE HIERRO”

En los Estados Unidos se han desmantelado, en las últimas décadas, varias decenas de grandes presas al caducar las concesiones de aprovechamiento de aguas, al estimarse que la condición natural de los ríos, bajo la figura legal de “río escénico y salvaje” (wild and scenic river), reporta más beneficios económicos y ambientales que su represamiento para la producción de electricidad. Las comunidades afectadas por la construcción de varias presas hidroeléctricas en el río Klamath, de fama antaño emblemática para la pesca del salmón, reclaman el desmantelamiento de las infraestructuras que represan sus aguas, por los graves daños económicos y sociales causados, y tienen fundadas esperanzas de conseguirlo, dada la nueva valoración que en Norteamérica se otorga a los ríos libres.

El nunca realizado pantano de Jánovas – España

“LA GENTE NO VALÍA NADA”

Jánovas, Lavelilla, Lacort y otros doce pueblos del valle del río Ara, a las puertas del Parque Nacional de Ordesa, fueron destruidos en los años 60 por un pantano que nunca se construyó. Los conflictos de intereses entre la administración e Iberduero, actual Iberdrola, que vendería sus derechos a Endesa, usufructuaria del embalse, así como las dudas acerca de su rentabilidad, retrasaron las obras durante décadas. Pero los vecinos fueron obligados a marcharse por la fuerza, a veces con métodos violentos, como el uso de la dinamita para derribar las casas cuando todavía quedaba gente viviendo en Jánovas.

La familia Garcés resistió el acoso durante veinte años. En 2001 una evaluación de impacto ambiental negativa sobre el viejo proyecto puso fin a la amenaza y salvó al río. Pero hoy, más de medio siglo después, los antiguos habitantes del valle y sus descendientes todavía pelean contra la compañía eléctrica Endesa y contra el Estado para recuperar sus derechos y reconstruir sus vidas en un valle destruido por un proyecto hidroeléctrico que se sabía inútil.

JÁNOVAS, VÍCTIMAS DE UN PANTANO DE PAPEL. Paco Fransi

Fotografía: Tove Heiskel
Texto: Marisancho Menjón

La oposición al trasvase del Ebro – España

LOS TRASVASES NO SON LA SOLUCIÓN

El incremento de la demanda de agua en las regiones mediterráneas, como consecuencia del crecimiento del regadío, en buena medida al margen de la ley, y del masivo desarrollo inmobiliario y turístico, motivó el proyecto de un trasvase de aguas desde la cuenca del Ebro, que se recogió en el Plan Hidrológico Nacional (PHN) elaborado en 1998. Las afecciones ambientales, sociales y territoriales de este trasvase, junto a sus inconsistencias económico-financieras, llevaron a que se generara una fuerte oposición al proyecto en la comunidad científica y en el Parlamento Europeo, y sobre todo en Aragón y Cataluña, con serios problemas de agua y grandes sequías, y el riesgo de que el Ebro dejara de desembocar en el Mediterráneo.

En marzo de 2004 el proyecto de trasvase fue derogado y se inició la aplicación de soluciones alternativas. La Nueva Cultura del Agua plantea, como claves de solución, la opción por nuevos enfoques de ordenación territorial y urbanística sostenibles, la modernización de redes urbanas y regadíos, la aplicación de nuevas tecnologías de desalación y la reutilización.

DEL PIRINEO AL DELTA, LA LUCHA CONTRA EL TRASVASE DEL EBRO. Pipa Álvarez



Fotografías: Tove Heiskel, Francho Beltrán, Á. de Castro, E. Bayona, R. Allepuz / El Periódico de Aragón,
Pies de Foto: Marisancho Menjón

Proyecto ASA de “Un millón de Cisternas Rurales” – Brasil

“MEJOR CAPTAR QUE TRASVASAR”

El semiárido de Brasil ocupa casi un millón de kilómetros cuadrados. Comprende la mayor parte de los estados de la Región Nordeste (el 86%), la región septentrional de Minas Gerais (11%) y el norte de la región de Espíritu Santo (3%). Tiene una media pluviométrica que apenas sobrepasa los 750 mm anuales, aunque algunas regiones no sobrepasan los 400 mm. La Articulación del Semiárido Brasileño (ASA) es una federación de más de 700 organizaciones que trabajan desde el propio territorio por el desarrollo social, económico, político y cultural de esta región desde 1999.

Uno de sus principales proyectos es «Un millón de Cisternas Rurales». En los próximos cinco años se pretende hacer posible el almacenamiento de agua de lluvia para garantizar agua a cerca de 5 millones de personas que viven en situación de extrema pobreza, especialmente dedicados a la agricultura familiar. Cada cisterna puede almacenar 16.000 litros de agua de lluvia a través de conductos instalados en los tejados, con los que cada familia pasa a ser independiente y autónoma. Uno de sus objetivos es contribuir a mantener la población rural en condiciones dignas de vida.

Mujeres Mazahuas – México

LA LUCHA POR EL DERECHO AL AGUA

En septiembre de 2004, tras un año de lucha, las mujeres mazahuas, armadas simbólicamente con herramientas de labranza y fusiles de madera, formaron el Ejército Zapatista de Mujeres Mazahuas en Defensa del Agua. El Sistema Cutzamala, con 140 km de canales, túneles y enormes plantas de bombeo, trasvasaba desde sus territorios 480 millones de metros cúbicos al área metropolitana de México, mientras sus comunidades no tenían agua potable.

Un sin fin de marchas a la ciudad de México, huelgas de hambre, manifestaciones y plantones, siempre con las mujeres al frente, ataviadas con sus hermosos trajes, sus hijos a la espalda y sus fusiles de madera, les dieron tanta popularidad que, finalmente, el Gobierno Mexicano aceptó negociar sus demandas: agua potable y un plan de desarrollo integral y sustentable.

Desde su condición de madres e indígenas, las mazahuas supieron vincular el movimiento de mujeres, el movimiento indígena y el movimiento ambientalista en la lucha por el derecho humano al agua potable.

Noticias – Noticies
Introducción al proyecto

Esta exposición ofrece el perfil humano de los conflictos y de las luchas del agua. A través de fotografías y testimonios directos, los afectados dejan de ser una fría estadística para comunicarnos en directo sus angustias, razones y esperanzas.

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