Grandes presas y desplazamiento forzosos
GRANDES PRESAS
En 2000, la Comisión Mundial de Presas , presidida por el Profesor Kader Asmal (Ministro de Aqua de Sudáfrica), presentó su informe final. A pesar de contar con la participación de gobiernos, organizaciones de afectados y cientos de expertos, la Comisión acabó reconociendo su impotencia para ofrecer datos precisos sobre los desplazados, que acabó estimando entre 40 y 80 millones . Tan desmesurada horquilla refleja la trágica y vergonzosa invisibilidad de las víctimas. En muchos casos, la población ni siquiera fue adecuadamente censada. Sus derechos raramente se han visto compensados de forma justa. Los reasentamientos suelen adolecer de graves problemas de habitabilidad (falta de agua potable, electricidad y servicios,, hacinamiento … ), las tierras son pobres o improductivas y la pesca ha desaparecido. La desvertebración social y cultural aumenta la vulnerabilidad de los desplazados, especialmente cuando se trata de comunidades indígenas. Todo ello genera escenarios de extrema pobreza, hambre y graves problemas de salud.
El proyecto de la presa Traveston – Australia
“CUANDO SER POSITIVO ES DECIR NO”
En abril de 2006, el Gobierno de Australia anunció la construcción de una gran presa junto a Traveston para abastecer de agua a la capital. El proyecto promueve un crecimiento urbano insostenible e ignora los problemas de ineficiencia en la gestión del agua en las redes urbanas.
La presa significará el traslado forzoso de miles de personas y la desaparición de numerosas empresas e industrias pesqueras; supondrá la pérdida de unos 76 km2 de tierras fértiles de regadío; afectará a carreteras, puentes, líneas de ferrocarril, telecomunicaciones e infraestructuras energéticas; tendrá un desastroso efecto en la notable actividad turística en Great Sandy Straits; e inundará emplazamientos de gran valor histórico y cultural, así como una amplia masa forestal y vegetal.
La presa de Sardar Sarovar – India
“SALVEMOS EL NARMADA”
El río Narmada, uno de los más importantes de la India, está amenazado por la construcción de decenas de presas que persiguen la producción de electricidad a cambio de inundar decenas de miles de hectáreas de tierras fértiles, de desplazar a más de 200.000 personas y de condenar a la desaparición a cientos de poblaciones. Los desplazados, privados de sus derechos y de sus tradicionales modos de subsistencia, se ven condenados al hambre y la miseria, obligados a instalarse en los suburbios de las grandes capitales o en nuevas relocalizaciones que carecen de las mínimas condiciones de vida.
El Narmada Bachao Andolan (Movimiento Salvemos el Narmada) se ha opuesto tenazmente a estos proyectos e incluso consiguió temporalmente la paralización de las obras de la gran presa de Sardar Sarovar, proyecto que no cuenta con estudios de impacto ambiental ni con planes de compensación para los afectados, aunque sí con numerosas denuncias por corrupción.
Fotografías: Karen Robinson
La presa de las Tres Gargantas – China
LA GRAN MURALLA OSCURA
La famosa presa de las Tres Gargantas, la más grande del mundo, ha costado más de 25.000 millones de dólares y ha ocasionado gravísimas afecciones sociales: el desalojo de cuatro millones y medio de personas, la inundación de más de 140 núcleos urbanos y de una enorme extensión de tierras de cultivo en 630 km2 de territorio, la reducción en un millón de toneladas de la pesca en el Mar del Este, la desaparición de unos 1.600 establecimientos empresariales y fabriles, y la pérdida de monumentos históricos y yacimientos arqueológicos en las cercanías del río. El régimen político chino impide la existencia de movimientos de oposición al proyecto y la mera exigencia de compensaciones por parte de la numerosísima población afectada.
Fotógrafo de todas las fotos (exepto 2 imágenes): Pierre Montavon / Strates / Panos
Fotógrafo de las otras: Steve Benson y Lou Wen Da
La presa de Yacyretá – Argentina / Paraguay
“ADIÓS AL PARAÍSO”
La presa hidroeléctrica Yacyretá, en el río Paraná, un muro de hormigón de más de 5 km con 65 km de diques, supuso la inundación de unos 500 km2 y el desplazamiento forzoso de más de 40.000 personas, en su mayoría de la mítica cultura guaraní, hoy en trance de desintegración debido a este proyecto. El coste de la obra se multiplicó por cinco y en los presupuestos se malversaron 6 mil millones de dólares.
En la actualidad, las poblaciones afectadas realizan continuas movilizaciones no sólo para denunciar la situación de miseria a la que les ha abocado la construcción de la presa y las violentas agresiones que sufren por los grupos paramilitares (que desalojan por la fuerza a las comunidades, quemando sus casas), sino para oponerse a su ampliación, que está proyectada y que significaría la pérdida de otras 200.000 ha de cultivo, 1.000 km2 en los que viven unas 80.000 personas y la destrucción de los Esteros de Iberá, un espacio natural de valor ecológico mundial.
DESARRAIGO. Pawel Wiechetek
Fotografías de: Argeo Ameztoy, Mónica Giménez, Juan Roa, Samuel Cossar Gilbert, y del archivo de la Familia Roman.
La presa de Kariba – Zambia / Zimbabwe
“NO MONEY NO POWER”
Con más de 30 presas en su curso, el río Zambezi es uno de los más dañados de África, aunque los impactos de estas infraestructuras han sido silenciados. Decenas de miles de personas fueron desalojadas de su valle para ser reasentadas en pleno desierto, sin acceso al agua y sin apenas medios de subsistencia, mientras que disminuían drásticamente los recursos pesqueros y se inundaban las tierras fértiles aguas debajo de las grandes presas. El proyecto de construcción de la de Mphanda Knuwa, de llevarse a cabo, llevará a la miseria a unas 200.000 personas más, que de momento no cuentan siquiera con ningún plan de compensación.
Fotografía: Karen Retieff
Pies de foto: International Rivers
La lucha contra la presa de La Parota – México
“LA TIERRA NO SE VENDE, SE AMA Y SE DEFIENDE”
Desde el año 2003, numerosas comunidades del Estado de Guerrero mantienen una intensa oposición a la proyectada construcción de la presa de La Parota en el río Papagayo, dadas las amplias afecciones que supondría de llevarse a cabo: la inundación de más de 17.000 hectáreas y el desalojo de unas 25.000 personas, más graves daños en el ecosistema fluvial, aguas abajo, que pondría en riesgo la subsistencia de otras 75.000 personas más, por la pérdida de recursos pesqueros y de otros medios de vida. El Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Parota (CECOP) ha denunciado la sistemática violación de sus derechos fundamentales, incluidos varios asesinatos. En la actualidad, se reciben con esperanza las noticias que apuntan a la paralización de tal proyecto.



















































































































































